21 sept 2011

Homenaje a Claudio Caveri

(recibido el 20 de septiembre)

"Ayer por la noche Claudio Caveri a los 83 años ha partido sereno, acompañado del afecto familiar.
El sábado 24 del corriente a las 18 hs. se rezará una oración en la Capilla María Madre de la Iglesia sita en B. Caveri (ex. Cervantes) y B. Roldán Cruce Castelar Moreno."
Esteban Caveri


  
“Y es que América es un problema de sujeto o sea en primer lugar un problema ético, de autenticidad.”[1]


[1] Kusch, Rodolfo. La seducción de la barbarie, análisis herético de un continente mestizo. Rosario: Fundación Ross, 1983.
Entonces… ¿Modernidad apropiada?- Sí, pero mejor modernidad fagocitada, porque al final no sólo es cuestión de razonabilidad, sino de biología. Ya que encontrar lo pertinente a nuestro contexto, a nuestro tiempo y a nuestra realidad social no es una operación puramente visual o racional sino de inteligencia encarnada y sintiente, esa que asimila y elimina, que mastica, ensaya y crea.[1].


[1] Caveri, Claudio. Surtectura. Buenos Aires: Carlos Calle, 1991.
Es lo que no se banca, ese cruce doloroso y ambiguo entre la visión lucida y horizontal de las causas y el juego vertical de lo innombrable.”[1]


[1] Caveri, Claudio. Surtectura. Buenos Aires: Carlos Calle, 1991.
Ya Teilhard de Chardin pensaba a diferencia de los idealistas y de los materialistas (las dos caras de la misma moneda Europea). “Que las cosas tienen su interior, un cuantum de “ser a sí”” (sujeto). Esa energía, esa pasión propia, ese “adentro” no le es dado desde afuera, ni es una parodia o simulacro, sino que es la propia energía que se manifiesta en el campo como un sistema autorregulado y en la solidez del estar siendo.[1]


[1] Caveri, Claudio. Surtectura. Buenos Aires: Carlos Calle, 1991.
no es difícil comprobar que todo lo que hagamos, ya sea en el plano de lo social, lo cultural, lo político, lo cotidiano, se rodea de una extraña aureola de descrédito que lo desvirtúa. Hay un divorcio entre lo que queremos ser colectiva e individualmente y lo que en realidad somos: Esto último que se llamó inconsciente social, inacción o sinrazón, es intuido aquí como un contrapeso que recarga la libre evolución de nuestra realidad. Encarna una realidad muy honda, que hace que sus contrarios –la conciencia, la acción y la razón-, todo aquello que creemos estar elaborando, manifiesten sus estructuras ficticias al menor análisis.[1].


[1] Kusch, Rodolfo. La seducción de la barbarie, análisis herético de un continente mestizo. Rosario: Fundación Ross, 1983.
El paisaje se agiganta en el largo trayecto que va de la palabra a su realidad. La distancia convencional de su objetividad, del simple estar presentes el árbol, la llanura el río se supera. Detrás de su grafismo, iluminado por rasgos y colores, cierta hondura roza el extremo común a nuestra existencia y el mundo.[1]


[1] Kusch, Rodolfo. La seducción de la barbarie, análisis herético de un continente mestizo. Rosario: Fundación Ross, 1983.
Una teoría de la arquitectura no es sólo un fenómeno analítico que se interna en la estructura lingüística, es también atreverse a mirar y sentir el engendramiento metido en el fenómeno lingüístico propio de la tradición arquitectónica. Por eso no es legible sólo por un análisis de sus relaciones de sus significantes –cuestión sintáctica-, sino a través de su génesis. No basta, en fin, con su localización euclidiana en su contexto, no basta la linealidad de los sistemas concatenados, no basta la ley retórica. El texto, la obra concreta, el lugar de engendramiento, su tiempo, es el centro, el punto, el lugar, que ningún racionalismo puede leer si no se interna ‘sintientemente’ en el estar ahí de la obra.[1].


[1] Caveri, Claudio. Mirar desde aquí, o la visión oscura de la arquitectura. Buenos Aires: SynTaxis, 2001.
Entonces, lo que se diluye en el aire son los mitos, las utopías, las teorías, los paradigmas, las visiones del mundo, porque en el fondo son una libre construcción. Construcción que tenemos el pleno derecho de hacer, siempre que aceptemos que no son el reflejo de la realidad. Tampoco podemos pretender que entren en una relación critica, sino ser sencillamente un esbozo provisional y operativo, una carta de ruta que nos permita movernos y crecer.”[1]


[1] Caveri, Claudio. Surtectura. Buenos Aires: Carlos Calle, 1991.
El paisaje subvierte así el sentido del ser. Le opone al ser, al espejo cristalino de su mundo ordenado, la sin-razón que lo quiebra por rebeldía y autismo, por una imitatio dei que encierra en su seno los vectores de infinitas posibilidades de existencia. Y esta posibilidad absoluta pone un telón de fondo a la definición del paisaje.[1]


[1] Kusch, Rodolfo. La seducción de la barbarie, análisis herético de un continente mestizo. Rosario: Fundación Ross, 1983.
La realidad implica posesión, apoyo, sentimiento de bienestar, que la ficción no puede dar. En la realidad, la vida parece concluir un ciclo, por el que alcanza su máxima expresión en cosas, objetos y hechos donde, por así decir, se visualiza. De esta manera, como lo pedía Herder, una canción popular mantiene una conexión de carácter con la realidad definida del derecho o la arquitectura, por cuanto estos son la explicitación de una realidad hondamente vivida por las capas inferiores del cuerpo social. Esta conexión se da únicamente cuando existe una voluntad de forma que no es perturbada.[1]


[1] Kusch, Rodolfo. La seducción de la barbarie, análisis herético de un continente mestizo. Rosario: Fundación Ross, 1983.
mientras en el indígena el planteo hombre-espacio involucraba una plenitud creada por el hombre mismo, entre nosotros ese mismo planteo encierra una frustración, precisamente la de no contar con ninguna clase de arraigo. No hemos dado aún la respuesta práctica y vital, por no decir económica, a la cuestión de vivir en América.[1]


[1] Kusch, Rodolfo. “Anotaciones para una estética de lo americano” en Obras Completas. Rosario: Fundación Ross, 2003.
si no aceptamos la impureza de lo real y la solidez del estar siendo, nos queda el correr tras quimeras que se disuelven en el aire.”[1]


[1] Caveri, Claudio. Surtectura. Buenos Aires: Carlos Calle, 1991.
para estudiar al hombre americano y a América en su peculiaridad y su autenticidad, se pasa en cierta manera del terreno del ser –tal como lo entendemos con nuestra mentalidad semieuropea- al no ser. Y verlo desde la vida y desde el paisaje y no desde la norma, desde el ente y no del ser, o sea desde su medio, su ámbito vital significa abrir la puerta opuesta al ser y prender al hombre, a cualquier hombre, por su antinomia.[1].


[1] Kusch, Rodolfo. La seducción de la barbarie, análisis herético de un continente mestizo. Rosario: Fundación Ross, 1983.
conviene hincar bien nuestro pie en el lugar en que nos hallamos y aventurarnos, por fin, a desarrollar nuestros propios sentidos, para entrar sin miedo en ese nuevo mundo pos-iluminista, oscuro si se quiere, pero no oscurantista, ya que apuesta no al abandono de la inteligencia sino al desarrollo de su sensibilidad frente a lo concreto.[1]


[1] Caveri, Claudio. Mirar desde aquí, o la visión oscura de la arquitectura. Buenos Aires: SynTaxis, 2001.
La función primordial de la historia estriba en crear una primera autoconciencia de la comunidad, el primer atisbo de su integridad óntica como pueblo, porque al rastrear el ser y el no ser de ella en el tiempo recoge todas las fuerzas del pasado, todos los grados de libertad dejados en el pasado.[1]


[1] Kusch, Rodolfo. La seducción de la barbarie, análisis herético de un continente mestizo. Rosario: Fundación Ross, 1983.
Esa verdad lógica de la coincidencia consigo mismo desemboca en una realidad ontológica por cuanto significa una autenticidad vital, una modalidad que se debe dar “aquí y ahora” en la América actual. Poco importa su contenido. La autenticidad –entendida así- puede recorrer toda una escala de valores probables e incluso antagónicos.[1].


[1] Kusch, Rodolfo. La seducción de la barbarie, análisis herético de un continente mestizo. Rosario: Fundación Ross, 1983.
Ya, a esta altura, ningún intento teórico puede pretender ser el fiel reflejo de la realidad y es hora de enterrar ese piadoso deseo del siglo de las luces, que todavía rige el estatuto moral de los intelectuales de la modernidad y nuestros émulos locales. La obsesión obscena por alcanzar el secreto de la realidad, resulta inversamente proporcional a la posibilidad de lograrlo jamás.”[1]


[1] Caveri, Claudio. Surtectura. Buenos Aires: Carlos Calle, 1991.




22 ago 2011

Seminario de Crítica: Las transformaciones del territorio


Por , 18 agosto 2011 9:47
El Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas invita a la presentación del Seminario de Crítica titulado “Las transformaciones del territorio. Mapas, patrimonio y lugares de la Quebrada de Humahuaca” de la Arqta. Alicia Novick et al., a realizarse el día viernes 2 de septiembre de 2011, a las 12:30 horas, en la Sala de reuniones “Horacio Pando”. Serán los comentaristas Olga Paterlini y Jorge Ramos.

17 ago 2011

"Mestizo, San Martín y la identidad americana"

30 min. Arg. 2010. Grupo NuestraAmerica Profunda.
Dirección: Diego Romero y Soledad Bettendorff.

17 de agosto: Muere San Martín

El 17 de agosto se conmemora el fallecimiento de José de San Martín. ¿Cuál fue el camino que recorrió José de San Martín? ¿Cómo pasó de ser un soldado americano de la Corona española a ser el "Padre de la Patria"? ¿De qué se trataba, justamente, aquella patria a la que San Martín hacía referencia y que delineó durante las Guerras de la Independencia? Estas son algunas de las preguntas que recorre este especial.

15 ago 2011

Distinción al Arq. Ramón Gutierrez


Por , 15 agosto 2011 9:54
El próximo día lunes 29 de agosto de 2011, a las 18:30 horas, en el Salón Montevideo del Palacio Legislativo (con entrada por la calle Perú 160), la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires realizará un acto donde se declarará como Ciudadano Iluste al Arquitecto Ramón Gutierrez. Cabe mencionar que el arq. Gutierrez es director del CEDODAL (Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana), entidad formada en la Ciudad de Buenos Aires en el año 1995, con el objetivo de contribuir al desarrollo de la investigación histórica, la difusión de la arquitectura latinoamericana y la preservación del Patrimonio Cultural.

Congreso sobre Patrimonio Jesuítico en America


Por , 15 agosto 2011 12:12
Entre los días 8 y 10 de agosto de 2012, se realizará en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Congreso Internacional sobre “Arte, Arquitectura y Conservación del Patrimonio Jesuítico en America. Ultimos aportes e investigación”. El Congreso es organizado por el Instituto de Teoría e Historia del Arte “Julio E. Payró” (Facultad de Filosofía y Letras de la UBA) y el Instituto en Conservación del Patrimonio Arquitectónico y Urbano (Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Córdoba).
Los organizadores invitan a investigadores y equipos de investigación a presentar y discutir resultados y avances de sus trabajos con el fin de reflexionar sobre la temática planteada. Desde hace varios años la disciplina de la historia y el patrimonio jesuítico ha sido convocante en numerosos simposios y seminarios internacionales con un jerarquizado espacio de discusión.
Por tanto tenemos como objetivo la asimilación y actualización de conocimientos, técnicas y contenidos para las distintas formas de estas manifestaciones artísticas, pretendiendo exponer, analizar, debatir y proponer las experiencias, situaciones y expectativas en esta área del conocimiento en particular, brindándole un reconocimiento específico.
Para ello también deseamos motivar, impulsar y difundir los conocimientos adquiridos, promoviendo a partir de este encuentro científico la conformación de una red que posibilite registro e intercambio de conocimientos.
Para mayor información respecto a las fechas, condiciones de participación e inscripción, dirigirse a la página web oficial del Congreso en http://www.congresojesuiticoam.com.ar/

14 ago 2011

para este viernes:

Recuerden traer los Mapas, los avances del TP4 (grupal e individual) y los textos que fuimos enviando ya leídos...
Es importante que lleguen temprano (y que vengan).
Vamos a trabajar en el taller.

13 ago 2011

Educación problematizadora

Educación problematizadora
Paulo Freire
Al contrario de la concepción “bancaria”, la educación problematizadora, respondiendo a la esencia del ser de la conciencia, que es su intencionalidad, niega los comunicados y da existencia a la comunicación. Se identifica con lo propio de la condena que es ser, siempre, conciencia de, no sólo cuando se intenciona hacia objetos, sino también cuando se vuelve sobre si misma, en lo que Jaspers denomina “escisión”. Escisión en la que la conciencia es conciencia de la conciencia.
En este sentido, la educación liberadora, problematizadora, ya no puede ser el acto de depositar, de narrar, de transferir o de trasmitir “conocimientos” y valores a los educandos, meros pacientes, como lo hace la educación “bancaria”, sino ser un acto cognoscente. Como situación gnoseológica, en la cual el objeto cognoscible, en vez de ser el término del acto cognoscente de un sujeto, es el mediatizador de sujetos cognoscentes —educador, por un lado; educandos, por otro—, la educación problematizadora antepone, desde luego, la exigencia de la superación de la contradicción educador-educandos. Sin ésta no es posible la relación dialógica, indispensable a la cognoscibilidad de los sujetos cognoscentes, en torno del mismo objeto cognoscible.
El antagonismo entre las dos concepciones, la “bancaria”, que sirve a la dominación, y la problematizadora, que sirve a la liberación, surge precisamente ahí. Mientras la primera, necesariamente, mantiene la contradicción educador-educandos, la segunda realiza la superación.
Con el fin de mantener la contradicción, la concepción “bancaria” niega la dialogicidad como esencia de la educación y se hace antidialógica; la educación problematizadora —situación gnoseológica— a fin de realizar la superación afirma la dialogicidad y se hace dialógica.
En verdad, no sería posible llevar a cabo la educación problematizadora, que rompe con los esquemas verticales característicos de la educación bancaria, ni realizarse como práctica de la libertad sin superar la contradicción entre el educador y los educandos. Como tampoco sería posible realizarla al margen del diálogo.
A través de éste se opera la superación de la que resulta un nuevo término: no ya educador del educando; no ya educando del educador, sino educador-educando con educando-educador.
De este modo, el educador ya no es sólo el que educa sino aquel que, en tanto educa, es educado a través del diálogo con el educando, quien, al ser educado, también educa. Así, ambos se transforman en sujetos del proceso en que crecen juntos y en el cual “los argumentos de la autoridad” ya no rigen. Proceso en el que ser funcionalmente autoridad, requiere el estar siendo con las libertades y no contra ellas.
Ahora, ya nadie educa a nadie, así como tampoco nadie se educa a sí mismo, los hombres se educan en comunión, y el mundo es el mediador. Mediadores son los objetos cognoscibles que, en la práctica “bancaria”, pertenecen al educador, quien los describe o los deposita en los pasivos educandos.
Dicha práctica, dicotomizando todo, distingue, en la acción del educador, dos momentos. El primero es aquel en el cual éste, en su biblioteca o en su laboratorio, ejerce un acto cognoscente frente al objeto cognoscible, en tanto se prepara para su clase. El segundo es aquel en el cual, frente a los educandos, narra o diserta con respecto al objeto sobre el cual ejerce su acto cognoscente.
El papel que a éstos les corresponde, tal como señalamos en páginas anteriores, es sólo el de archivar la narración o los depósitos que les hace el educador. De este modo, en nombre de la “preservación de la cultura y del conocimiento'“, no existe ni conocimiento ni cultura verdaderos.
No puede haber conocimiento pues los educandos no son llamados a conocer sino a memorizar el contenido narrado por el educador. No realizan ningún acto cognoscitivo, una vez que el objeto que debiera ser puesto como incidencia de su acto cognoscente es posesión del educador y no mediador de la reflexión crítica de ambos.
Por el contrario, la práctica problematizadora no distingue estos momentos en el quehacer del educador-educando. No es sujeto cognoscente en uno de sus momentos y sujetonarrador del contenido conocido en otro. Es siempre un sujeto cognoscente, tanto cuando se prepara como cuando se encuentra dialógicamente con los educandos.
El objeto cognoscible, del cual el educador bancario se apropia, deja de ser para él una propiedad suya para transformarse en la incidencia de su reflexión y de la de los educandos.
De este modo el educador problematizador rehace constantemente su acto cognoscente en la cognoscibilidad de los educandos. Estos, en vez de ser dóciles receptores de los depósitos, se transforman ahora en investigadores críticos en diálogo con el educador, quien a su vez es también un investigador crítico.
En la medida en que el educador presenta a los educandos el contenido, cualquiera que sea, como objeto de su admiración, del estudio que debe realizarse, “readmira” la “admiración” que hiciera con anterioridad en la “admiración” que de él hacen los educandos.
Por el mismo hecho de constituirse esta práctica educativa en una situación gnoseológica, el papel del educador problematizador es el de proporcionar, conjuntamente con los educandos, las condiciones para que se dé la superación del conocimiento al nivel de la “doxa” por el conocimiento verdadero, el que se da al nivel del “logos”.
Es así como, mientras la práctica “bancaria”, como recalcamos, implica una especie de anestésico, inhibiendo el poder creador de los educandos, la educación problematizadora, de carácter auténticamente reflexivo, implica un acto permanente de descubrimiento de la realidad. La primera pretende mantener la inmersión; la segunda, por el contrario, busca la emersión de las conciencias, de la que resulta su inserción critica en la realidad.
Cuanto más se problematizan los educandos, como seres en el mundo y con el mundo, se sentirán mayormente desafiados. Tanto más desafiados cuanto más obligados se vean a responder al desafío. Desafiados, comprenden el desafío en la propia acción de captarlo. Sin embargo, precisamente porque captan el desafío como un problema en sus conexiones con otros, en un plano de totalidad y no como algo petrificado, la comprensión resultante tiende a tornarse crecientemente crítica y, por esto, cada vez más desalienada.
A través de ella, que provoca nuevas comprensiones de nuevos desafíos, que van surgiendo en el proceso de respuesta, se van reconociendo más y más como compromiso. Es así como se da el reconocimiento que compromete.
La educación como práctica de la libertad, al contrario de aquella que es práctica de la dominación, implica la negación del hombre abstracto, aislado, suelto, desligado del mundo, así como la negación del mundo como una realidad ausente de los hombres.
La reflexión que propone, por ser auténtica, no es sobre este hombre abstracción, ni sobre este mundo sin hombre, sino sobre los hombres en sus relaciones con el mundo. Relaciones en las que conciencia y mundo se dan simultáneamente. No existe conciencia antes y mundo después y viceversa.
“La conciencia y el mundo —señala Sartre— se dan al mismo tiempo: exterior por esencia a la conciencia, el mundo es, por esencia, relativo a ella.”
Es por esto por lo que, en cierta oportunidad, en uno de los “círculos de cultura” del trabajo que se realiza en Chile, un campesino, a quien la concepción bancaria clasificaría como “ignorante absoluto”, mientras discutía a través de una “codificación” el concepto antropológico de cultura, declaró,: “Descubro ahora que no hay mundo sin hombre”. Y cuando el educador le dijo: “Admitamos, absurdamente, que murieran todos los hombres del mundo y quedase la tierra, quedasen los árboles, los pájaros, los animales, los ríos, el mar, las estrellas, ¿no seria todo esto mundo..” “No —respondió enfático—, faltaría quien dijese: Esto es mundo”. El campesino quiso decir, exactamente, que faltaría la conciencia del mundo que implica, necesariamente, el mundo de la conciencia.
En verdad, no existe un yo que se constituye sin un no-yo. A su vez, el no-yo constituyente del yo se constituye en la constitución del yo constituido. De esta forma, el mundo constituyente de la conciencia se transforma en mundo de la conciencia, un objetivo suyo percibido, el cual le da intención. De ahí la afirmación de Sartre, citada con anterioridad, “conciencia y mundo se dan al mismo tiempo”.
En la medida en que los hombres van aumentando el campo de su percepción, reflexionando simultáneamente sobre sí y sobre el mundo, van dirigiendo, también, su “mirada” a “percibidos” que, aunque presentes en lo que Husserl denomina “visiones de fondo”. Hasta entonces no se destacaban, “no estaban puestos por sí”.
De este modo, en sus “visiones de fondo”, van destacando “percibidos” y volcando sobre ellos su reflexión.
Lo que antes existía como objetividad, pero no era percibido en sus implicaciones más profundas y, a veces, ni siquiera era percibido, se “destaca” y asume el carácter de problema y, por lo tanto, de desafió.
A partir de este momento, el “percibido destacado' ya es objeto de la “admiración” de los hombres y, como tal, de su acción y de su conocimiento.
Mientras en la concepción “bancaria” —permítasenos la insistente repetición— el educador va “llenando” a los educandos de falso saber que son los contenidos impuestos, en la práctica problematizadora los educandos van desarrollando su poder de captación y de comprensión del mundo que, en sus relaciones con él, se les presenta no ya como una realidad estática sino como una realidad en transformación, en proceso.
La tendencia, entonces, tanto del educador-educando como de los educandos-educadores es la de establecer una forma auténtica de pensamiento y acción. Pensarse a sí mismos y al mundo, simultáneamente, sin dicotomizar este pensar de la acción.
La educación problematizadora se hace, así, un esfuerzo permanente a través del cual los hombres van percibiendo, críticamente, cómo están siendo en el mundo, en el que y con el que están.
Si, de hecho, no es posible entenderlos fuera de sus relaciones dialécticas con el mundo, si éstas existen, independientemente de si las perciben o no, o independientemente de cómo las perciben, es verdadero también que su forma de actuar, cualquiera que sea, es, en gran parte, en función de la forma como se perciben en el mundo.
Una vez más se vuelven antagónicas las dos concepciones y las dos prácticas que estamos analizando. La “bancaria”, por razones obvias, insiste en mantener ocultas ciertas razones que explican la manera como están siendo los hombres en el mundo y, para esto, mitifican la realidad. La problematizadora, comprometida con la liberación, se empeña en la desmitificación. Por ello, la primera niega el diálogo en tanto que la segunda tiene en él la relación indispensable con el acto cognoscente, descubridor de la realidad.
La primera es “asistencial”, la segunda es crítica; la primera, en la medida en que sirve a la dominación, inhibe el acto creador y, aunque no puede matar la intencionalidad de la conciencia como un desprenderse hacia el mundo, la “domestica” negando a los hombres en su vocación ontológica e histórica de humanizarse. La segunda, en la medida en que sirve a la liberación, se asienta en el acto creador y estimula la reflexión y la acción verdaderas de los hombres sobre la realidad, responde a su vocación como seres que no pueden autenticarse al margen de la búsqueda y de la transformación creadora.
La concepción y la práctica “bancarias” terminan por desconocer a los hombres como seres históricos, en tanto que la problematizadora parte, precisamente, del carácter histórico y de la historicidad de los hombres.
Es por esto por lo que los reconoce como seres que están siendo, como seres inacabados, inconclusos, en y con una realidad que siendo historia es también tan inacabada como ellos.
Los hombres, diferentes de los otros animales, que son sólo inacabados mas no históricos, se saben inacabados. Tienen conciencia de su inconclusión.
Así se encuentra la raíz de la educación misma, como manifestación exclusivamente humana. Vale decir, en la inconclusión de los hombres y en la conciencia que de ella tienen. De ahí que sea la educación un quehacer permanente. Permanente en razón de la inconclusión de los hombres y del devenir de la realidad.
De esta manera, la educación se rehace constantemente en la praxis. Para ser, tiene que estar siendo.
Su “duración” como proceso, en el sentido bergsoniano del término, radica en el juego de los contrarios permanencia-cambio.
En tanto la concepción “bancaria recalca la permanencia, la concepción problematizadora refuerza el cambio. De este modo, la práctica “bancaria”, al implicar la inmovilidad a que hicimos referencia, se hace reaccionaria, en tanto que la concepción problematizadora, al no aceptar un presente bien comportado no acepta tampoco un futuro preestablecido, y enraizándose en el presente dinámico, se hace revolucionaria.
La educación problematizadora no es una fijación reaccionaria, es futuro revolucionario. De ahí que sea profética y, como tal, esperanzada. De ahí que corresponda a la condición de los hombres como seres históricos y a su historicidad. De ahí que se identifique con ellos como seres más allá de sí mismos; como “proyectos”; como seres que caminan hacia adelante, que miran al frente; como seres a quienes la inmovilidad amenaza de muerte; para quienes el mirar hacia atrás no debe ser una forma nostálgica de querer volver sino una mejor manera de conocer lo que está siendo, para construir mejor el futuro. De ahí que se identifique con el movimiento permanente en que se encuentran inscritos los hombres, como seres que se saben inconclusos; movimiento que es histórico y que tiene su punto de partida, su sujeto y su objetivo.
El punto de partida de dicho movimiento radica en los hombres mismos. Sin embargo, como no hay hombres sin mundo, sin realidad, el movimiento parte de las relaciones hombre-mundo. De ahí que este punto de partida esté siempre en los hombres, en su aquí, en su ahora, que constituyen la situación en que se encuentran ora inmersos, ora emersos, ora insertos.
Solamente a partir de esta situación, que les determina la propia percepción que de ella están teniendo, pueden moverse los hombres.
Y para hacerlo, auténticamente incluso, es necesario que la situación en que se encuentran no aparezca como algo fatal e intrasponible sino como una situación desafiadora, que sólo los limita.
En tanto la práctica “bancaria”, por todo lo que de ella dijimos, subraya, directa o indirectamente, la percepción fatalista que están teniendo los hombres de su situación, la práctica problematizadora, al contrario, propone a los hombres su situación como problema. Les propone su situación como incidencia de su acto cognoscente, a través del cual será posible la superación de la percepción mágica o ingenua que de ella tengan. La percepción ingenua o mágica de la realidad, de la cual resultaba la postura fatalista, cede paso a una percepción capaz de percibirse. Y dado que es capaz de percibirse, al tiempo que percibe la realidad que le parecería en sí inexorable, es capaz de objetivarla.
De esta manera, profundizando la toma de conciencia de la situación, los hombres se “apropian” de ella como realidad histórica y, como tal, capaz de ser transformada por ellos.
El fatalismo cede lugar, entonces, al ímpetu de transformación y de búsqueda, del cual los hombres se sienten sujetos.
Violencia sería, como de hecho lo es, que los hombres, seres históricos y necesariamente insertos en un movimiento de búsqueda con otros hombres, no fuesen el sujeto de su propio movimiento.
Es por esto mismo por lo que, cualquiera que sea la situación en la cual algunos hombres prohíban a otros que sean sujetos de su búsqueda, se instaura como una situación violenta. No importan los medios utilizados para esta prohibición. Hacerlos objetos es enajenarlos de sus decisiones, que son transferidas a otro u otros.
Sin embargo, este movimiento de búsqueda sólo se justifica en la medida en que se dirige al ser más, a la humanización de los hombres. Y ésta, como afirmamos en el primer capítulo, es su vocación histórica, contradicha por la deshumanización que, al no ser vocación, es viabilidad comprobable en la historia. Así, en tanto viabilidad, debe aparecer ante los hombres como desafío y no como freno al acto de buscar.
Por otra parte, esta búsqueda del ser más no puede realizarse en el aislamiento, en el individualismo, sino en la comunión, en la solidaridad de los que existen y de ahí que sea imposible que se dé en las relaciones antagónicas entre opresores y oprimidos.
Nadie puede ser auténticamente, prohibiendo que los otros sean. Esta es una exigencia radical. La búsqueda del ser más a través del individualismo conduce al egoísta tener más, una forma de ser menos. No es que no sea fundamental —repetimos— tener para ser. Precisamente porque lo es, no puede el tener de algunos convenirse en la obstaculización al tener de los demás, robusteciendo así el poder de los primeros, con el cual aplastan a los segundos, dada su escasez de poder.
Para la práctica “bancaria” lo fundamental es, en la mejor de las hipótesis, suavizar esta situación manteniendo sin embargo las conciencias inmersas en ella. Para la educación problematizadora, en tanto quehacer humanista y liberador, la importancia radica en que los hombres sometidos a la dominación luchen por su emancipación.
Es por esto por lo que esta educación, en la que educadores y educandos se hacen sujetos de su proceso, superando el intelectualismo alienante, superando el autoritarismo del educador “bancario”, supera también la falsa conciencia del mundo.
El mundo ahora, ya no es algo sobre lo que se habla con falsas palabras, sino el mediatizador de los sujetos de la educación, la incidencia de la acción transformadora de los hombres, de la cual resulta su humanización.
Esta es la razón por la cual la concepción problematizadora de la educación no puede servir al opresor.
Ningún “orden” opresor soportaría el que los oprimidos empezasen a decir: “¿Por qué?”
Si esta educación sólo puede ser realizada, en términos sistemáticos, por la sociedad que hizo la revolución, esto no significa que el liderazgo revolucionario espere llegar al poder para aplicarla.
En el proceso revolucionario, el liderazgo no puede ser “bancario”, para después dejar de serlo.

18 jul 2011

TECNÓPOLIS

¿Qué es Tecnópolis? Mirá, por primera vez, el proceso de creación, construcción y puesta en marcha del primer parque temático permanente sobre ciencia y tecnología de la República Argentina.

14 jul 2011

La Ceniza y la Brasa: Arturo Jauretche

Arturo Jauretche (1901-1974) uno de los argentinos cuyo pensamiento más ha influido en varias generaciones. Yrigoyenista, fundador de la legendaria FORJA, peronista a partir del 17 de octubre de 1945, sigue siendo uno de los autores fundamentales en la creación colectiva de nuestra identifidad nacional. El realizador de este video intenta trazar una semblanza de Arturo Jauretche en su dimensión de político, escritor y pensador y una relación de los momentos históricos que Jauretche protagonizara. Con entrevistas a Alejandro Dolina, Aníbal Ford, Jorge B. Rivera, Noé Jitrik, Fermín Chávez y otros. Música compuesta e interpretada por Juan Falú.


9 jul 2011

9 de julio - El Día de la Independencia Argentina

Se celebra en nuestro país uno de los hechos más importantes de nuestra historia: "La Independencia Argentina", nuestra afirmación como Nación latinoamericana, la concreción de largos procesos iniciados el 25 de Mayo de 1810, y que se deben ir conquistando y manteniendo constantemente, como individuos y como pueblo.


21 jun 2011

1º Jornadas de Docentes Autoconvocados (JoDA)

Invitamos a todos los docentes , titulares e interesados de todas las carreras de area Historia y Critica de la Fadu a participar de estas jornadas con el objetivo principal de poner en cuestión los aspectos didácticos-pedagógicos de las materias del área y revisar el lugar dentro de la currícula de las carreras. Discutir asimismo la experiencia dentro de los talleres y proponer cambios, políticas y líneas de trabajo a mediano y largo plazo.


Para el desarrollo de las jornadas, se propone una organización estructurada en dos momentos: La primera parte apunta a realizar un intercambio entre docentes de diferentes cátedras, materias y cargos académicos, buscando en esta variedad conseguir una multiplicidad de miradas que enriquezcan el debate y permita la interacción de los diferentes estratos que coexisten en los talleres. En una segunda parte, se espera una exposición de los profesores titulares, partiendo de los mismos ejes, para luego confrontar sus puntos de vista con el de los docentes. Lo cuatro ejes propuestos son: -Poder y Jerarquías -Explicar y Aprender -Saber e Ignorancia -Enciclopedia y CríticaLugar y Fecha Las mesas se realizarán en aulas de Posgrado, miércoles 3/8 y Jueves 4/8 entre las 18,30 hs. y 22, 30 hs. Las ponencias-debate se realizaran en el aula de teleconferencia, el viernes 5/8 de 18,00 hs. a 22,00 hs. Inscripción Para la inscripción de las Jornadas se deberá enviar un mail de confirmación a la siguiente casilla de correo detallando: Nombre, Apellido, Carrera, Materia y Cargo Académico.
Inscribisrse en:
1joda.hyc.fadu@gmail.com

28 may 2011

Jerome Bruner: “Pensamiento Intuitivo y Analítico”

“El arte de plantear preguntas provocadoras puede ser tan importante como el arte de dar respuestas claras” y añade “el arte de cultivar tales preguntas, de mantener las buenas preguntas vivas, es tan importante como cualquiera de los otros dos”.- (Ibd. Bruner, Jerome. “La Educación, Puerta de la Cultura”).-

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Las cuestiones relativas a la naturaleza del pensamiento intuitivo parecen centrarse en dos amplios problemas: qué es el pensamiento intuitivo y qué es lo que lo afecta.
Se pueden decir muchas más cosas concretas sobre el pensamiento analítico que sobre el pensamiento intuitivo.
El pensamiento analítico se desarrolla característicamente dando un paso cada vez. Los pasos son explícitos y por lo regular pueden reportarse adecuadamente por el pensador a otro individuo. Ese pensamiento avanza con una conciencia relativamente amplia de la información y de las operaciones involucradas. Puede abarcar un razonamiento cuidadoso y deductivo, usando a menudo las matemáticas o la lógica y un “plan de ataque explícito”. O bien puede comprender un proceso de deducción y experimentación, utilizando principios de diseño de investigación y análisis estadístico.
En contraste con el pensamiento analítico, el pensamiento intuitivo no avanza por pasos cuidadosos y bien definidos. En realidad, tiende a incluir maniobras basadas aparentemente en una percepción implícita de la totalidad del problema. El pensador llega a una respuesta que, puede ser correcta o incorrecta, con muy poca o ninguna conciencia del proceso mediante el cual llegó a ella. Muy rara vez puede proprocionar una relación adecuada de la manera en que obtuvo su respuesta, ysuele no darse cuenta de, exactamente, a cuáles aspectos de la situación problemática estaba respondiendo. Por lo general, el pensamiento intuitivo se basa en una familiaridad con el dominio del concimiento implicado, y con su estructura, lo que hace posible para el pensador “saltar”, omitiendo pasos y empleando “atajos” en forma que requerirá una comprobación ulterior de conclusiones por medios más analíticos, ya sean deductivos o inductivos.
Respecto a la naturaleza quel conocimiento intuitivo, ¿qué es?. Par una definición práctica de la intuición, haríamos bien en comenzar con la de Webster: “Aprehensión inmediata o cognición”. Inmediata, en este contexto, contrasta con mediata. Aprehensión o cognición que depende de la intervención de métodos formales de análisis y de prueba. La intuición implica el acto de captar el significado, el alcance o la estructura de un problema o situación sin confiar explícitamente en el aparato analítico de uno. Lo correcto o incorrecto de una intuición se decide, en definitva, no por la intuición misma, sino por los métodos usuales de prueba. Es el modo intuitivo, sin embargo, el que produce rápidamente hipótesis, el que acierta en combinaciones de ideas antes de que se conozca su valor. Al final, la intuición por sí misma produce una tentativa de ordenamiento de un cuerpo de conocimiento que, al mismo tiempo que puede engendrar un sentido de que el ordenamiento de hechos es evidente en sí, ayuda principalmente a darnos una base para seguir adelante en nuestra comprobación de la realidad.
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Bruner, Jerome. “El Proceso de la Educación”. (“The Process of Education”).México D.F . Unión Tipográfica Editorial Hispano- Americana (Colecciones Manuales UTEHA. Serie Educación. Número 17). 1968. (Pags 89 a 93).-

9 may 2011

Bibliografía 1er Cuatrimestre

Está es la bibliografía básica que resulta imprescindible revisar para realizar el adecuado seguimiento de las teóricas durante el primer cuatrimestre:

 Zevi, Bruno: Saber ver la arquitectura. Poseidón.*
 Pevsner, Nikolaus: Esquema de la arquitectura europea. Buenos Aires, Infinito.*
 Fletcher’s, Sir Banister: Historia de la arquitectura por el método comparativo. Madrid.*
 Norberg-Schulz, Christian: El significado en la arquitectura occidental, Gustavo Gili, Barcelona.*
 Summerson, John: El lenguaje clásico de la arquitectura de Alberti a Le Corbusier. Barcelona, Gustavo Gili.
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 Eudeba (Editor): Arquitectura en la Argentina. (Fascículos 1 al 8). Buenos Aires, Eudeba.
 Buschiazzo, Mario: La arquitectura en Argentina 1810-1930. Buenos Aires, MacGaul.
 Gutiérrez, Ramón, y otros: Barroco Iberoamericano. De los Andes a las Pampas, Lunwerg, Barcelona.
 Angulo Iñiguez, E.y otros: Historia del arte hispano americano. Barcelona.



*en principio sólo es necesario revisar los capítulos que corresponden al período de Historia II (aproximadamente desde el siglo XV hasta la aparición del llamado Movimiento Moderno a principios del siglo XX, fecha que en cada continente y región es diferente, que se suele establecer con anterioridad a 1920, pero que además existe en superposición con fenómenos artísticos previos)

CENSO OBLIGATORIO UBA

http://www.uba.ar/censo.estudiantes/
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El Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires ha dispuesto, por Resolución (CS) Nº:1135/10, la realización del Censo y Rematriculación de Estudiantes 2011, de carácter general y obligatorio, a fin de contar con información sobre las características socio académicas de la población de estudiantes y actualizar la matrícula de la Universidad (+ información)
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Deberán censarse todas las personas que, al año 2011, se encuentren inscriptos o con trámite de título en curso en:
  • los Establecimientos de Enseñanza Media dependientes de la Universidad;
  • el Ciclo Básico Común. Además del CBC debe considerarse como equivalente al CBC: el denominado primer tramo de las carreras de la Facultad de Ciencias Económicas; el denominado primer tramo del Ciclo Básico de la Licenciatura en Economía y Administración Agrarias; las asignaturas correspondientes al primer año de las carreras de Economía y de Ciencias Ambientales; las asignaturas cursadas en el sexto año de los colegios Carlos Pellegrini, Nacional de Buenos Aires e Instituto Libre de Segunda Enseñanza;
  • las Facultades:
    1. en carreras de grado, profesorados, cursos (aprobados por Consejo Superior) y tecnicaturas.
    2. en carreras de posgrado.

4 may 2011

Superando las 13.000 visitas al blog

Este es un espacio en constante construcción y crecimiento...
A todas las personas del mundo (Argentina, Colombia, México, Perú, España, Chile, Venezuela, Ecuador, Estados Unidos, Bolivia, Cuba, Reino Unido, Rusia, Paraguay, Costa Rica, Israel, Francia, Uruguay, Honduras, Brasil, Alemania, Nicaragua, Vietnam, Italia, Corea, etc.) que han visitado el blog y sobretodo a aquellos que han dejado sus comentarios.
Muchas gracias!



Preentrega viernes 06/05

luego de lo dicho en el taller el viernes pasado:
  1. decidan las variables definitivas que van a utilizar para analizar la obra (9 en grupos de 3)(12 en grupos de 4).
  2. fundamenten brevemente su pertinencia y relevancia respecto de la obra (un párrafo a continuación de la definición de la variable).
  3. reformulen la hipótesis en función de lo visto en clase (debe ser una oración afirmativa que responda a la pregunta sobre la manifestación de la variable en la obra y su sentido).
  4. agreguen gráficos explicativos (esquemas, fotos intervenidas, planos intervenidos, etc.)
  5. Esto es una preentrega (hojas A4 en folio con el número de grupo y los alumnos integrantes)(el trabajo es grupal).

No se cuelguen con la búsqueda de documentación adecuada sobre la obra asignada (por el momento sólo tres grupos pidieron la carta para entrar al archivo de aguas)